miércoles, 15 de julio de 2015

EVITA LOS GOLPES DE CALOR EN TUS MASCOTAS


 El verano es una época llena de planes con los amigos, piscina y/o playa y mucho sol; pero para nuestras mascotas el verano significa otra cosa: altas temperaturas, deshidratación y en el peor de los casos un golpe de calor que puede conducirles a la muerte.
Por ello es muy importante que en esta época pongamos especial atención en nuestras mascotas:
  • Siempre deben de disponer de agua limpia y fresca.
  • Evitar actividades físicas prolongadas y/o que requieran un gran esfuerzo. Si se trata de un animal que vive en una jaula (por ejemplo un hámster o una chinchilla) realizar los paseos a última hora de la tarde y acortar su duración.
  • La comida se le debe dar a primera hora de la mañana y/o a última hora de la tarde, evitando así digestiones pesadas que puedan llevar a un colapso del animal.
  • Deben disponer siempre de un espacio donde les de la sombra y donde exista una buena ventilación.
  • Dependiendo del animal puedes refrescarlo con agua o, si es una animal pequeño como una cobaya o un hámster, puedes dejarle una baldosa congelada previamente para que se tumbe encima o una botella congelada envuelta en un trapito para que se tumbe encima o se ponga al lado y se refresque. También puedes dejar toallas húmedas donde puedan tumbarse.
  • Evitar que el aire acondicionado les dé directamente, puede hacer que enfermen.
  • Nunca dejes a un animal dentro de un vehículo aparcado, ni siquiera dejando las ventanillas abiertas.

Si el golpe de calor ya se ha producido debemos:
  • Refrescar al animal con un poco de agua tibia (nunca fría, eso produciría vasoconstricción y no se perdería el calor). Dependiendo del animal puedes mojarlo directamente o pulverizarle el agua.
  • Darle de beber poco a poco, sin forzarlo nunca.
  • Si es posible debes llevarlo al veterinario más cercano.
  • Llevaral animal al lugar más fresco de la casa.


Pero NUNCA debemos envolverlo con un trapo húmedo, eso hará que el calor se concentre entre el trapo y el animal. Nunca utilizar agua helada y una vez el animal haya bajado de temperatura debemos dejar de enfriarlo ya que podemos provocarle una hipotermia.


 
Estas son mis dos cobayas, en la foto tenemos a una de ellas sobre un trapo negro que está envolviendo una botella azul plana congelada.